Durante el año 2019 se presentará un libro que contendrá todas las conferencias del ciclo ‘El renacer de una ciudad’ y las comunicaciones presentadas

La ciudad de Vera, territorio fronterizo a lo largo de la Edad Media



28/04/2018

‘La ciudad de Vira, un territorio fronterizo a lo largo de la Edad Media’, es el título de la conferencia que Domingo Ortiz y Lorenzo Cara pronunciaron ayer en el Convento de la Victoria de Vera. Se trata de la segunda de las conferencias del ciclo ‘El renacer de una ciudad’ integrado en la programación conmemorativa promovida por el Ayuntamiento de Vera del V Centenario del terremoto de Vera de 1518, cuyo eje es el Proyecto de Consolidación de las ruinas del Espíritu Santo de Vera, restos de esa Vera antigua y precedente de la nueva ciudad renacentista construida de nueva planta en el año 1520 “a menos de un tiro de ballesta” de la devastada por el seísmo.

Domingo Ortiz Soler, licenciado en Historia, especializado en Etnoarqueología, inició su presentación ayudándose de una serie de imágenes sugerentes sobre el enclave histórico de esa Vera que hoy se insinúa mediante los testigos de piedra que ha conservado. Comenzó su intervención con una descripción arqueológica del Cerro del Espíritu Santo, considerado hoy como Bien de Interés Cultural. Una descripción física de los restos que podemos observar, añadiendo varias reconstrucciones realizadas en la actualidad y que muestran didácticamente su antigua traza, ‘el cómo fue’.

Una segunda parte historiográfica, sumaba a lo expuesto anteriormente por Domingo Ortiz una descripción histórica de lo que siempre se ha conocido en las fuentes históricas como la Tierra de Vera, tomada desde la prehistoria. Partió Ortiz desde los primeros enclaves de esa Baria fenicia y romana (Villaricos) y su traslado hasta la ubicación definitiva en el Cerro. Los asistentes a la conferencia conocieron que ese cambio de ubicación desde la costa no inició de nueva planta la ciudad fortificada de la Vera antigua del Cerro, sino que planteó, mediante las pruebas de los restos arqueológicos que junto a su colega Lorenzo Cara Barrionuevo ha estudiado, a fechar un poblamiento en el enclave en tiempos muy remotos, romanos, incluso anteriores, por la presencia de muestras arqueológicas de cerámica. Ortiz Soler apoyó su exposición en cartografía antigua en la que podía leerse el topónimo de Baria o Vera.

La tercera parte de su exposición fue planteada a partir de las imágenes de materiales cerámicos o de restos arquitectónicos, que hoy forman parte de los fondos del Museo Arqueológico de Almería, algunos de los cuales serán expuestos a partir del próximo mes de julio en el Aula de Cultura del edificio de Usos Múltiples de Vera.

La charla expositiva de Lorenzo Cara Barrionuevo, arqueólogo con las especialidades de Prehistoria e Historia Antigua, se centró en la comparativa entre los restos de las estructuras de esa ciudad del Cerro, estudio realizado 35 años antes por él mismo y Domingo Ortiz Soler, experiencia y trabajo muy bien surtidos de fotografía técnica, y los restos que, en la actualidad, tras la actuación realizada a partir del año 2000 para facilitar el acceso a su cúspide o alcazaba, han sobrevivido. Y eso se explica porque durante esos 35 años ha habido tanto estructuras y restos que casi han desaparecido por la acción del medio o del hombre, como porque, con dicha obra para potenciar su accesibilidad, se dejaron al descubierto elementos que hace varias décadas no eran visibles, facilitando la labor de interpretación arqueológica.

Basándose en esas secuencias materiales en las que la arqueología tiene su fundamento, Lorenzo Cara analizó algunos elementos de la antigua ciudad de Vera, interpretando el porqué de su construcción y su devenir en el tiempo; como conclusión encontramos la fecha de esa construcción. De esta manera, comenzó examinando una de las torres principales que hoy se conservan, encontrando 8 momentos constructivos distintos en ella, frente a la sorpresa de entenderla dentro de la obra fundacional de la Ciudad, por poseer una base (basamento sólido o zarpa) de muy buena calidad, impensable en otras obras al uso; de la etapa de los Reinos de Taifas, de principios del siglo XII.

Los siguientes 5 ejemplos planteados siguen siendo muy significativos: desde el aljibe-ermita, o el aparejo de sillarejo ya tardío y que nos alerta que fue ideado para aguantar la presión y el peso del resto de la fortificación por los numerosos sismos sufridos en el pasado, hasta las torres defensivas del siglo XII o el gran lienzo-zarpa que sirve de gran base, soporte de toda la estructura elevada, provista con agujeros para encauzar el agua que terminó, junto con otros elementos naturales, por agrietar la ciudad defensiva de frontera que fue Vera.

Los aljibes, su ubicación estratégica a lo largo de la muralla y su función para mantener a una población de unas 600 personas en un hipotético cerco defensivo que durase un año, son otra de las claves de la Vera antigua; los posteriores fueron añadidos a la muralla hacia las laderas, de las cuales, la del sur es la peor estudiada por la erosión que ha sufrido.

Finalmente, Cara Barrionuevo describió los nobles materiales que se observan en la cumbre del Cerro, estancias cuyo sólido tapial da idea de que, posiblemente, fuese un gobernador (cadí) el que la habitase, tal como leemos en las fuentes escritas. Finalizó su conferencia aconsejando prudencia y humildad en las futuras actuaciones que se propongan para mantener, consolidar y recuperar los restos de esa Vera antigua, la Vera vieja del Cerro.

Concluida la conferencia, el alcalde de Vera, Félix López, junto con la concejala de Cultura, Isabel de Haro, hicieron entrega a los ponentes de sendas jarras de cinco picos, uno de los iconos más significativos del municipio de Vera.

DOMINGO ORTIZ SOLER (Vera 1954), es licenciado en Historia, especializado en Etnoarqueología. Autor y director del proyecto de Museo Histórico Municipal de Vera, donde trabaja desde hace varios años. Ha participado en multitud de proyectos etnográficos, como la exposición celebrada en el Museo de Etnografía de Ginebra (Suiza) sobre la cultura del esparto en Almería (1988-89) y el Proyecto “Atlas Etnográfico del Campo de Níjar”. Ha codirigido los trabajos el “Inventario Andaluz de arquitectura popular dedicada y transformación: provincia de Almería”, de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (1993-94), y el “Estudio-Inventario de Cortijos, Haciendas y Lagares. Arquitectura de las grandes explotaciones agrícolas en Andalucía: provincia de Almería”, de la Dirección de Arquitectura y Vivienda de la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía (1995-96). Es, asimismo, colaborador del proyecto “La Cultura Material del Esparto en Andalucía Oriental”, dirigido por Pedro Molina García, catedrático de Antropología de la Universidad de Almería, de cuyo grupo de investigación es miembro. Coordinador del equipo de investigación de hidráulica tradicional: “Molinos de agua de la provincia de Almería”, junto con L. Cara, subvencionado por el Instituto de Estudios Almeriense, es miembro de los Departamentos de Ciencia del Hombre y Sociedad y de Historia de dicho organismo. Es autor de varios artículos sobre arquitectura popular y problemática de patrimonio etnológico y arqueológico. Además, ha sido director de múltiples excavaciones arqueológicas y estudios históricos, especializándose en el montaje de museos y exposiciones.

LORENZO CARA BARRIONUEVO (Berja 1959), es arqueólogo con las especialidades de Prehistoria e Historia Antigua por las Universidad de Granada (1981). Desde 1986 trabaja en el Conjunto Monumental de la Alcazaba de Almería. Ha participado en diversos proyectos de investigación histórica y arqueológica en el ámbito rural (La Alpujarra) y urbano (Almería), centrados en el análisis de la ocupación del territorio, estructura del poblamiento, sistemas de irrigación, ganadería, etc. Cuenta en su haber con más de ochenta artículos en revistas científicas, congresos y reuniones nacionales e internacionales y es autor de varios libros. Entre ellos podemos destacar: Arqueología de la Baja Alpujarra (1986), Hidráulica tradicional de la provincia de Almería (1989), La Alcazaba de Almería en época califal (1990), La Almería islámica y su Alcazaba (1990), La Almería Islámica (1993), dentro de la colección Historia de Almería, coautor de Castillo y poblamientos en la Alpujarra Medieval (1992), Roquetas de Mar. Historia y Arqueología (1994), Los molinos hidráulicos tradicionales de Los Vélez (Almería) (1996) y Los molinos hidráulicos tradicionales de la Alpujarra (Almería, 1999). Ha dirigido el I y II Coloquio de Historia y Medio Físico, organizado por el Instituto de Estudios Almerienses (1989 y 1995), y codirigido las Jornadas de Arqueología Medieval de Berja (1996, 1998 y 2000). Ha sido el editor de Legado arquitectónico y turismo rural (Almería, 2000) y de Ciudad y territorio en Al-Andalus (Granada, 2000).

 

 

 

 


Imagenes


Domingo Ortiz y Lorenzo Cara dictan la conferencia
 

Lorenzo Cara y Domingo Ortiz intervienen en el ciclo 'El renacer de una Ciudad'
 

El Alcalde de Vera y Concejala de Cultura en la entrega de la Jarra de 5 Picos a los conferenciantes
 
 
 
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